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Norma Arrostito
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Esther Norma Arrostito nació en Buenos Aires el 17 de Enero de 1940.
Fue una dirigente política juvenil argentina cuyas ideas tempranas estuvieron cercanas al comunismo, pero luego a principios de la década del ´70 junto a su pareja Fernando Abal Medina integró la cúpula fundacional de la organización armada Montoneros, la cual estaba ligada estrechamente al peronismo.
Provenía de una familia de la típica clase media argentina y trabajaba como maestra.
Fue la única integrante femenina en la conducción de aquella organización guerrillera en sus orígenes, aunque luego de muerto Abal Medina en un enfrentamiento con la Policía de la Provincia de Buenos Aires, comenzó a alejarse gradualmente de la cúpula dirigente debido a discrepancias
ideológicas y metodológicas sobre el accionar de Montoneros.
Asimismo también se diferenciaba de los demás miembros fundadores de dicha organización en cuanto a que ella no tuvo una formación católica ni era practicante, sino que adoptó la religión recién en los últimos meses de su vida, en cautiverio.
Su nombre de guerra dentro de Montoneros era "Gaby", y también se la conocía como "Irma"
Participó activamente en una gran cantidad de acciones armadas y de violencia urbana, siendo la primera y tal vez la más resonante, el secuestro y posterior ejecución en cautiverio del general Pedro Eugenio Aramburu.
El 2 de diciembre del año 1976 el Ejército Argentino mediante un falso montaje fraguó un enfrentamiento entre fuerzas "legales" y una supuesta delincuente subversiva, pretendiendo hacer creer a los propios Montoneros y a la sociedad en general, que Norma Arrostito había sido abatida en el suceso.
El comunicado oficial en tal sentido fue el siguiente: "El Comando de la Zona 1 informa que como resultado de las operaciones de lucha contra la subversión en desarrollo, fuerzas legales llevaron a cabo una operación el día 2 de diciembre, a las 21 horas, en las calles Manuel Castro y Larrea, de la localidad de Lomas de Zamora.
En la oportunidad fue abatida la delincuente subversiva Esther Norma Arrostito de Roitvan, alias Norma, alias Gaby, una de las fundadoras y cabecillas de la banda autodenominada Montoneros." Todos los medios de prensa de la época dieron gran difusión a la falsa noticia.
La mujer muerta en dichas circunstancias había sido otra.
Las Fuerzas Armadas regulares pretendieron con esta estrategia por un lado sembrar la certeza de su muerte, y en secreto doblegarla para obtener información valiosa de la primera línea de mando montonera, pues en realidad había sido recientemente capturada viva por un grupo comando de la Escuela de Mecánica de la Armada, una tristemente célebre dependencia militar de la Marina de Guerra en la que el gobierno de facto denominado Proceso de Reorganización Nacional centralizaba sus operaciones de inteligencia, secuestro, interrogatorios y asesinatos sin juicio previo contra los miembros de la organización Montoneros.
Allí fue salvajemente torturada, desfigurado su rostro a golpes, y continuamente exhibida (dada su jerarquía de fundadora de la organización Montoneros) como trofeo de guerra ante las otras fuerzas armadas, y también ante los demás detenidos con el fin de impactar psicológicamente.
En dichas circunstancias intentó sin éxito suicidarse en al menos dos oportunidades
Según testimonios de algunos compañeros de cautiverio quienes mas tarde pudieron salvar sus vidas, fue finalmente asesinada por sus mismos captores el 15 de enero de 1978 luego de más de un año de detención y torturas, aplicandole una inyección anestésica y arrojada luego al vacío en un "vuelo de la muerte", metodología que consistía en cargar en aviones militares a contingentes de detenidos (vivos, anestesiados o muertos), y dejarlos caer sobre el Río de la Plata o la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires.
Existen versiones contradictorias sobre su grado de compromiso y lealtad hacia sus compañeros de armas luego de su detención.
Mientras que sus captores han difundido profusamente versiones afirmando que colaboró ampliamente con ellos en el señalamiento y ayuda para perseguir y secuestrar a otros dirigentes y cuadros montoneros, sus propios ex compañeros de detención y otros ocasionales testigos durante el período de cautiverio aseguran que siempre mantuvo una conducta intransigente de total y absoluto desprecio hacia el régimen militar que la mantenía detenida, y ni con las peores sesiones de tortura fue posible quebrantarla para lograr que colabore con ellos o extraerle información vital.
Hasta el momento su cuerpo no ha sido encontrado.