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Miguel Angel - Michelangelo Buonarroti
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Michelangelo Buonarroti ( 6 de marzo de 1475, Caprese - 18 de febrero de 1564, Roma ), también conocido en castellano como Miguel Angel, escultor, pintor y arquitecto.
Desde muy temprano manifestó sus dotes artísticas para la escultura en la que empezó a despuntar; a pesar de la oposición de su familia entró en abril de 1488 en el taller de Ghirlandaio, donde permaneció como aprendiz durante un año pasado el cual, bajo la tutela de Bertoldo di Giovanni,
comenzó a frecuentar el Jardín de los Médicis de San Marco, donde estudió las esculturas antiguas allí reunidas.
Entre 1490 y 1492 realiza sus primeros dibujos, estudios sobre los frescos góticos de Massacio y Giotto y los primeros relieves, La Virgen della Scala (La Virgen de la escalera) y la Batalla de los Centauros, conservados en la casa Buonarroti de Florencia, y en los que existe ya una clara definición de su estilo.
En ellos se muestra como el claro heredero del arte florentino de los siglos XIV y XV, al tiempo que establece una vinculación más directa con el arte clásico.
Tras la muerte de Lorenzo el Magnífico, en 1494, Miguel Angel huye de Florencia, permaneciendo durante un tiempo en Bolonia.
Allí esculpe diversas obras tomando su influencia de la labor de Jacobo della Quercia.
En 1496 decide marcharse a Roma, ciudad que le vio triunfar, iniciando una década de intensísima actividad generadora de arte, al término de la cual, sin haber alcanzado apenas los treinta años, se consagra como un artista puntero.
Antes de 1501 ya había esculpido La Piedad del Vaticano y el Baco de Bargello, tras ese año realiza el Tondo Pitti.
De la misma época son el cartón de La batalla de Cascina, hoy perdido, pintado para la Señoría de Florencia, el David, obra cumbre de la escultura y de una gran complejidad por lo estrecho que es el mármol, colocado delante del palacio del Ayuntamiento de Florencia, convirtiéndose en la expresión de los supremos ideales cívicos del Renacimiento.
Julio II le encarga la realización de su monumento fúnebre, proyectando un complejo de arquitectura y escultura monumental, donde se celebra el triunfo de la Iglesia más que el prestigio del Pontífice.
Miguel Angel, entusiasmado con esta obra, permanece en Carrara durante ocho meses para ocuparse personalmente de la elección y de la extracción de los mármoles necesarios, pero al volver a Roma el Pontífice, absorbido por los planos de Bramante para la reconstrucción de San Pedro, había archivado los planos del mausoleo.
En 1506 Miguel Angel, enfadado, abandona Roma y se dirige a Florencia, pero a finales de noviembre, tras los numerosos llamamientos del Pontífice que le amenazó con excomulgarle, se reúne con él en Bolonia.
En 1516, por encargo de León X, inicia la fachada de San Lorenzo, trabajo que tendrá que abandonar con gran amargura en 1520.
Del proyecto original se conservan numerosos dibujos y una maqueta de madera.
A partir de 1520 y hasta 1530, Miguel Angel se dedica en Florencia a la construcción de la Sacristía Nueva de San Lorenzo y de la Biblioteca Laurentina, en especial la escalera.
Después del saqueo de Roma en 1527 y la expulsión de los Médicis en Florencia, y como hecho meramente anecdótico, Miguel Angel formó parte del gobierno de esta República, siendo nombrado "gobernador y procurador general de la fabricación y fortificación de las murallas", participando en la defensa de la ciudad asediada por las tropas papales.
Con la caída de la República en 1530, el perdón de Clemente VIII le salvó de la venganza de los partidarios de los Médicis.
A partir de ese año retoma los trabajos de la Sacristía Nueva y del sepulcro de Julio II.
En 1534, a disgusto con la nueva situación política de Florencia, abandona la ciudad estableciéndose en Roma, donde acepta el encargo de Clemente VIII, para el altar de la Capilla Sixtina, donde realiza el Juicio Final, entre 1536 y 1541.
Hasta 1550 realiza obras para la tumba de Julio II, los frescos de la Capilla Paolina que representan La Conversión de Saulo y El Martirio de San Pedro.
Durante los últimos veinte años de su vida Miguel Angel se dedica sobre todo a trabajos de arquitectura, dirigiendo las obras de la Biblioteca Laurentina, que todavía continuaba, la remodelación de la plaza del Capitolio; la capilla Sforza de Santa María la Mayor; la finalización del palacio Farnesio; y, sobre todo, la finalización de la Basílica de San Pedro del Vaticano.
De esta época son las últimas esculturas como La Piedad Palestrina o La Piedad Rondanini, así como numerosos dibujos, y poesías de inspiración religiosa.
Como poeta, Miguel Angel, ha dejado unas trescientas composiciones que ocupan un puesto destacado en la lírica del siglo XVI, destacando su tono enérgico y austero y una continua tensión hacía una ardiente inmediatez expresiva.
La obra de Miguel Angel, celebrada por sus contemporáneos como el punto culminante del arte renacentista, fue también su dramática conclusión.
Sus esculturas, sus pinturas y su arquitectura, fueron admiradas más allá de todo límite, consideradas como creaciones superiores a las de los antiguos y por encima de la naturaleza misma.
Pero Miguel Angel estaba todavía vivo cuando se inició la polémica, entre los apasionados exaltadores de su arte y sus detractores, que condenaban la falta de medida y de naturalidad, contraponiendo su fuerza a la gracia y la elegancia del arte de Rafael.