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Joaquín Lavado - Quino
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Joaquín Salvador Lavado (nacido el 7 de julio de 1932), más conocido como Quino, es un humorista gráfico y creador de historietas argentino.
Su obra más famosa es la tira cómica Mafalda (publicada originalmente entre 1964 y 1973)
Nacido en la provincia de Mendoza, hijo
de emigrantes andaluces, le llamaban Quino desde pequeño para distinguirle de su tío, el ilustrador Joaquín Tejón, que fue quien despertó su vocación de dibujante a edad muy temprana.
En 1945, tras la muerte de su madre, empieza a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Mendoza.
Su padre muere poco después, teniendo él 16 años; al año siguiente abandona la escuela, con la intención de convertirse en autor de historietas cómicas, y pronto vende su primera historieta, un anuncio de una tienda de sedas.
Intenta encontrar trabajo en las editoriales bonaerenses, pero fracasa.
Tras verse obligado a hacer el servicio militar, en 1954 se establece en Buenos Aires en condiciones paupérrimas.
Por fin logra publicar su primera página de humor en el semanario "Esto es", momento a partir del cual empieza a publicar en muchos otros medios: "Leoplán", "TV guía", "Vea y lea", "Damas y damitas", "Usted", "Panorama", "Adán", "Atlántida", "Che", el diario "Democracia"...
En 1954 empieza a publicar regularmente en "Rico Tipo", a la que siguen "Tía Vicenta" y "Dr. Merengue".
Al poco, empieza a hacer dibujos publicitarios.
Publica su primer libro recopilatorio, "Mundo Quino", en 1963, tras lo que le encargan unas páginas para una campaña de publicidad, para las que crea a Mafalda.
La campaña no llegó a hacerse, por lo que la primera historia de Mafalda se publica en "Leoplán", tras lo que pasó a publicarse regularmente en el semanario "Primera Plana".
Entre 1965 y 1967 se publica en el periódico "El Mundo"; pronto publica el primer libro recopilatorio, y empieza a editarse en Italia, España (donde la censura obliga a etiquetarlo como "para adultos"), Portugal, y otros países.
Tras abandonar la tira de Mafalda el 25 de junio de 1973, según él mismo por agotársele las ideas, Quino se trasladó a Milán, desde donde continúa realizando las páginas de humor que nunca ha dejado de hacer.
Los protagonistas suelen ser gente normal haciendo su vida, aunque Quino no renuncia a escenas surrealistas o alegóricas (como policías arrojando valium en las bocas abiertas de manifestantes) y a las reacciones caricaturescas.
Así, aunque Mafalda aparenta ser una tira más con protagonista infantil, sus contenidos suelen ser más cercanos y a la vez adultos que otras tiras similares.
Destaca, por ejemplo, la preocupación de Mafalda por la política mundial, la obsesión de Manolito con el dinero, etc.
A pesar de ello, estos personajes aún pueden ser vistos por los lectores como niños reales con padres reales, y no como "adultos en cuerpos de niño".
El humor de Quino es típicamente ácido e incluso cínico, ahondando con frecuencia en la miseria y el absurdo de la condición humana, sin límites de clase.
Así, hace al lector enfrentarse a la burocracia, los errores de la autoridad, las instituciones inútiles, la estrechez de miras, etc.
No duda así en usar sus viñetas para enviar mensajes de contenido social a sus lectores.
Otro recurso típico es la reducción al absurdo de situaciones conocidas.
Con frecuencia, los chistes buscan la sonrisa como medio de enfrentarse a la cruda realidad.
Este enfoque pesimista de la realidad no impide que sus historias estén llenas de ternura y muestren una honda simpatía por las inocentes víctimas de la vida (empleados, niños, amas de casa, pensionistas, oscuros artistas...), sin ocultar sus fallos y limitaciones.
Pero incluso en sus caricaturas de jefes opresivos y burócratas sin sentimientos se atisba cierta simpatía, por ser a su vez víctimas de su propia estupidez.
La óptica de Quino es probablemente producto de las vicisitudes de Argentina en los últimos cuarenta años; su mezcla de pesimismo y humanismo es posiblemente una de las principales razones de su gran éxito en toda Latinoamérica.