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Frank Zappa, retrato del artista enojado
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subir a armonía y música. 
por Camille Paglia
"...El periodismo musical consiste en gente que no sabe escribir, entrevistando a gente que no sabe hablar , para gente que no sabe leer..." (Frank Zappa - 1983)
Una biografía polémica de Frank Zappa, el guitarrista brillante y díscolo, escrita por Barry Miles.
Un libro que es rostro y trastienda de esa figura en la cultura musical de los últimos años del siglo XX.
Figura inclasificable de la música popular estadounidense, devoto apasionado del Rithm & Blues, Frank Zappa fusionó el rock con el jazz y la música atonal.
La nueva biografía de Barry Miles, Zappa, sostiene que fue un artista mayor en la línea de Courbet y Duchamp.
Pese a las exageraciones a veces tendenciosas, lo que el libro establece realmente es que Zappa, a través de sus
experimentos fragmentando géneros, su virtuosismo técnico y su sorprendente productividad, merece ser considerado una figura central de la cultura estadounidense de finales del siglo XX.
Zappa nació en 1940 en Baltimore, en una familia italiana de inmigrantes, muy luchadora.
Tenía un padre severo, que había nacido en Sicilia, consiguió trabajo en el Departamento de Defensa y trasladó a su mujer y sus cuatro hijos por el país hasta que fueron a parar a California.
A los 15 años, Zappa había ido a seis colegios secundarios distintos y, según Miles, tuvo dificultades para formar buenas amistades el resto de su vida.
El joven Frank era un estudiante mediocre y aburrido que se destacaba como el payaso de la clase.
Le gustaba mezclar sustancias químicas explosivas y una farsa peligrosa en un acto para los padres le valió ser suspendido del colegio.
Desde muy temprano se sintió atraído por el género doo-wop, especialmente tal como lo interpretaban las bandas mexicano-estadounidenses, cuyo vistoso look de delincuente juvenil adoptó.
Tocó en grupos de aficionados como baterista y posteriormente como guitarrista.
A Zappa le interesaba el sonido por el sonido mismo, a la manera de los cencerros y las bocinas de autos de las grabaciones de Spike Jones.
Un artículo de una revista que condenaba una disonante pieza para batería lo llevó a Ionisation de Edgard Varese, que cambió su vida.
Estaba fascinado con la mezcla que hacía Varese de instrumentos tradicionales y electrónicos así como sonidos de la calle grabados. Después de volcarse a Stravinsky, Zappa soñó con ser un compositor serio.
Desertó de la universidad habiendo cursado solamente un semestre y trató de hacer películas de bajo presupuesto.
Hubo un primer matrimonio y un divorcio.
A medida que Miles hace la crónica del providencial progreso de Zappa hacia sus primeras grabaciones, se va desplegando un panorama fascinante de la contracultura de los años 1960 en el sur de California, donde la música folk se fertilizaba con el rock duro.
La lista de personajes incluye a The Doors junto a Eric Clapton y Mick Jagger, que pasan o se reúnen para improvisar en las cabañas y los chalets de los verdes desfiladeros en las afueras de Los Angeles.
La descripción que hace Miles de ese escenario, con sus
usurpadores y hordas de grupos de adeptos entusiastas, captura ese momento mágico y creativo.
Freak Out! (1966) fue el primer álbum de Zappa con The Mothers of Invention.
Fue un hito en la historia del rock: uno de los primeros albumes conceptuales integrados.
Con sus ánimos caleidoscópicos y su gracia de teatro de variedades, el disco bosquejó una imagen épica de un Estados Unidos frívolo y atontado por los medios bajo una vigilancia autoritaria.
"¿Quién es la policía del cerebro?", preguntaba una canción.
Todo era recorrido por una obscenidad traviesa.
The Mothers of Invention sufrieron muchos cambios a lo largo de los años.
Miles no escatima detalles de la sombría historia de la mezquindad de Zappa, la forma a veces brutal en que trataba a sus músicos.
Negaba los aportes que éstos hacían a su éxito y posteriormente se guardó las regalías.
Era, de todas formas, un guitarrista brillante —a sus solos los llamaba "esculturas aéreas"— pero aspiraba a que lo tomaran en serio como compositor.
Su obra de vanguardia se caracterizó por complejos cambios de compás que eran difíciles de tocar.
Muchos músicos clásicos dieron testimonio de la capacidad de Zappa para encontrar sus puntos fuertes y llevarlos al límite.
La Orquesta Sinfónica de Londres interpretó su música: en 1992, una interpretación de su obra por el Ensemble Modern en un teatro lírico de Francfort recibió una ovación de 20 minutos.
Miles atribuye el problema de credibilidad de Zappa a su hábito "autodestructivo" de poner títulos sexuales o escatológicos a sus piezas serias.
El autor, que conoció a Zappa, demuestra a menudo sentimientos ambivalentes hacia él.
Hay una laguna entre el Zappa "juvenil y lascivo" que describe y el que se ve en las excelentes fotografías del libro, que muestran a un hombre de un magnetismo ardiente y un intelecto penetrante.
Miles define a Zappa como un "nihilista frío" que no sentía emociones verdaderas por nadie.
Junto con el "cinismo y la misantropía", detecta la culpa católica y "problemas profundamente arraigados con las mujeres".
Zappa, dice, quedó "atascado en una mentalidad de los 50": pese a que la audaz feminista Germaine Greer era fan de Zappa.
Sea cual sea el significado de las imágenes de sadomasoquismo en sus canciones (un tema que incomoda a Miles), la imagen del libro de la vida familiar de Zappa es perturbadora.
Cuando no estaba de gira (cosa que le encantaba hacer: Miles lo llama "rata de caminos"), Zappa pasaba entre 10 y 18 horas del día encerrado en el sótano cavernoso de su estudio en su mansión Tudor de Hollywood Hills.
Fue un pionero en la producción digital inicial.
Adicto al café y a los cigarrillos (se oponía ferozmente a las drogas), dormía durante el día y veía muy poco a su familia.
Su segunda mujer, Gail, dijo: "Frank no hacía el amor".
Cuando tenía 13 años, su hija deslizó una nota por debajo de la puerta del estudio para "presentarse" a sí misma y sus ideas.
El resultado fue el éxito Valley Girl, un fenómeno cuando fue lanzado en 1982.
Como Zappa consideraba que la educación formal era una pérdida
de tiempo, sacó a sus hijos del colegio a los 15 y se negó a pagarles la universidad.
Las entrevistas eran para Zappa un arte difícil.
Decía: "...El periodismo musical consiste en gente que no sabe escribir, entrevistando a gente que no sabe hablar , para gente que no sabe leer..."
Cuando la industria discográfica empezó a tener un perfil más empresario, mantuvo agresivamente su independencia artística y a veces lanzó obras tontamente anti-comerciales (como un álbum doble que presentaba a un psicótico de la calle)
Aliado de Larry Flynt, Zappa fue un defensor militante de la libertad de expresión que en 1985 libró una guerra contra el Parents Music Resource Center, formado por esposas de funcionarios de Washington, entre ellas Tipper Gore.
Obligado a declarar ante una comisión del Senado, Zappa deploró que la agrupación pidiera un sistema de calificaciones para los álbumes.
La fama de Zappa en Europa era tan grande que en 1990 Vaclav Havel lo invitó a ser representante de comercio y cultura para Checoslovaquia: acuerdo rápidamente rescindido por la primera administración Bush.
A los pocos meses, Zappa supo que tenía un cáncer de próstata inoperable.
Murió en 1993 a los 52 años.
Sus hijos pusieron en su ataúd su máquina de café express y pimienta de Cayena.
Zappa mantiene aún hoy una base internacional de admiradores leales.
Su legado es su alianza pionera del arte y la tecnología.
Cuando descubrió el Synclavier, un sintetizador computarizado, finalmente alcanzó lo que Miles dice que siempre quiso: la posibilidad de hacer música sin músicos humanos falibles.
Pero el Synclavier ya está pasado de moda.
De manera que la música de máquina de Zappa, el punto culminante de su carrera de composición, rara vez volverá a ser tocada como él la escribió.
Traducción de Cristina Sardoy

(c) The New York Times