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Los ´90 - La carpa docente
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Por Nora Veiras - Diario Página 12

Los últimos días de la Carpa Blanca.
Fue la lucha, su vida y su elemento.

Los maestros levantarán la Carpa Blanca frente al Congreso, donde ayunaron durante mil días, si los legisladores aprueban el Presupuesto, que incluye los 660 millones de pesos para el incentivo docente.
La Carpa Blanca
cumple hoy mil días. El congreso de la Federación de Trabajadores de la Educación (CTERA) va a sesionar en ese escenario ajado por el tiempo de una protesta sin respuesta. Si el Senado se aviene a sancionar el presupuesto nacional será el fin de una lucha gremial que marcó a fuego la última etapa del menemismo con métodos que lograron desconcertarlo. Los delegados gremiales tienen pensado permanecer en vigilia en la Carpa para custodiar de cerca la aprobación de los 660 millones de pesos destinados al pago del incentivo docente. Si se convierte en realidad ese ítem, el gobierno de la Alianza podrá sellar una tregua con un sector que lo apoyó con el voto y se sintió golpeado con la designación al frente de la cartera educativa de Juan Llach, el viceministro de Domingo Cavallo. "Estos mil días además de una hazaña sin precedentes en el marco del sindicalismo nacional, para CTERA fueron una herramienta de lucha con muchísima fuerza, peso y representatividad que colaboró para la unidad sindical y para ir estableciendo estrategias conjuntas en todo el país", dijo a Página/12 la secretaria general del gremio, Marta Maffei. Cuando el 2 de abril de 1997 se instaló la Carpa frente al Congreso, los dirigentes estimaban que, a lo sumo, pasarían una semana a dieta líquida. A los cuatro meses optaron por comprar la carpa por 12 mil pesos ante la evidencia de que cualquier tipo de solución al reclamo de financiamiento para los salarios no sería inmediato.
"El levantamiento de la Carpa es una prioridad política", repitió el presidente Fernando de la Rúa, quien como jefe de Gobierno porteño había visitado la Carpa Blanca el 9 de julio del '97 en plena campaña electoral por las legislativas. Sólo esa decisión pudo con los reparos de los hombres de Economía para habilitar el compromiso de 660 millones de pesos del presupuesto educativo. En principio, las provincias iban a aportar 120 millones de ese total, pero en el Congreso el peronismo cuestionó esa participación. A menos de una semana de haber asumido, De la Rúa destrabó el debate al garantizar que el aporte sería sólo de la Nación. La contrapartida de esa "generosidad" es el levantamiento de la Carpa Blanca. Después de mil días frente al Congreso sostenidos por grupos por donde pasaron 1400 maestros y profesores ayunantes, el gremio quiere garantías. El pasado mes de agosto cobraron una cuota semestral promedio de 360 pesos por cargo docente, es decir 60 pesos mensuales. El descalabro socioeconómico quedó patentizado en Corrientes, donde los docentes recibieron el "incentivo" cuando llevaban cuatro meses sin cobrar el sueldo. El pago de la segunda cuota semestral depende de la aprobación del Presupuesto. Por la recaudación del impuesto automotor
apenas se embolsaron poco más de 40 millones de pesos, una cifra irrisoria comparada con los 330 millones que se repartieron durante la primera mitad del año. --El secretario de Hacienda, Mario Vicens, dijo que tiene que haber una contrapartida de los docentes ahora que van a recibir el incentivo...
Día a día, la protesta fue creciendo al ritmo del consenso social que supo generar. Con una metodología atípica, los docentes dejaron de lado los paros y optaron por ayunos acotados bajo control médico. La visita de escritores, actores, cantantes, periodistas y miles de estudiantes convirtieron a la Carpa en una atracción para los medios. El ex ministro de Economía Roque Fernández, un enemigo confeso de esa estrategia que apunta a la nacionalización del conflicto, llegó a decir que los maestros tenían "asesores de imagen" que ideaban esa estrategia de desgaste para el gobierno.
Después de resistir durante seis meses el embate gremial, la entonces ministra de Educación Susana Decibe aceptó que su proyecto de transformación educativa estaba condenado al fracaso si no se daba respuesta al tema salarial. La disparidad de sueldos y los retrasos en los pagos en varias provincias dibujaban un mapa heterogéneo pero coincidente en la postergación del sector. Un primer proyecto para financiar los posibles incrementos salariales mediante un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo y de la Nación abortó por la resistencia de Economía a usar fondos externos para gastos corrientes --sueldos-- y por el rechazo gremial alerta ante los condicionamientos laborales que podrían exigirse como contrapartida. En ese bosquejo se calculaba un fondo de 1200 millones de pesos.
Meses de tironeos en el gabinete entre Decibe y Fernández precedieron la elaboración de un nuevo proyecto. Con el asesoramiento del actual presidente del Banco Provincia de Buenos Aires, Ricardo Gutiérrez, el equipo de Decibe impulsó el impuesto sobre autos, aeronaves y embarcaciones para conseguir, por lo menos, 700 millones de pesos destinados al incentivo docente. Diputados lo votó por unanimidad, el
Senado introdujo modificaciones y el lobby de los empresarios del transporte de cargas y pasajeros transformó en un caos el cobro del gravamen. El Ejecutivo vetó la cláusula de garantía del Tesoro nacional. Por la presión, a escasos dos meses de las elecciones del 24 de octubre pasado, Diputados aprobó una prórroga para el cobro y el ex presidente Carlos Menem amplió el plazo hasta el 31 de diciembre. La derrota electoral de octubre terminó de sepultar las pocas ganas del gobierno saliente de cobrar el impopular impuesto. Llach había escrito que los salarios docentes dependen de las provincias y había cuestionado la filosofía de "nacionalización" que subyace en el Fondo de Incentivo. Sin embargo, las necesidades políticas del nuevo gobierno lo obligaron a posponer esos planteos y a encauzar una negociación con el gremio a través de su virtual viceministro Andrés Delich. Si, finalmente, el Senado sanciona el presupuesto que incluye 660 millones de pesos de Rentas Generales para el plus salarial docente, es muy probable que los mismos delegados de las distintas provincias se ocupen de aflojar las estacas de esa carpa que se transformó en una penosa atracción para los contingentes de turistas.

Las 10 claves de los 1000 días
1) El conflicto educativo nacional, con focos en Río Negro, San Juan y Neuquén es reprimido por Gendarmería. CTERA convoca al paro nacional para el 24 de marzo de 1997 y allí se anuncia el inicio del ayuno. Con 51 docentes ayunando, el 2 de abril se instala la Carpa Blanca frente al Congreso.
2) Una semana después y a causa de la represión policial muere Teresa Rodríguez en Neuquén. El gremio docente llama a un paro nacional para el 14 de abril.
3) El día posterior al paro Carlos Menem califica a los docentes de "subversivos". Ernesto Sabato visita la Carpa y responde al entonces Presidente: "Ojalá todos los subversivos sean como éstos. Los subversivos son los que nos gobiernan".
4) La Carpa Blanca se reproduce en el interior. El 1º de junio se instalan en varias provincias réplicas de la del Congreso. En las jornadas del 10 y 11 de setiembre ayunan 200.000 docentes de todo el país.
5) La Carpa Blanca costó 12.000 pesos. Mantenerla demandó alrededor de 260.000 pesos a un promedio de 8000 mensuales, solventados por las entidades de base y las donaciones.
6) Los maestros ayunantes pasaron tres Navidades y, hasta ahora, dos Fin de año en la Carpa.
7) La protesta también incluyó movilizaciones. Hubo 6 marchas a Plaza de Mayo, 2 viajes a Pinamar y otros 2 a Dolores en apoyo del esclarecimiento del crimen de José Luis Cabezas. Hubo 187 participaciones en distintos actos de organizaciones defensoras de derechos humanos.
8) El hit de la Carpa fue el tema
de los Cadillacs, "Mal bicho", que dedicaban al ex presidente Menem e invariablemente abría cada acto.
9) Hubo tres escraches. Uno al ex presidente Menem y dos al ex ministro Roque Fernández. Y una serenata, a la ex ministra de Educación Susana Decibe.
10) Después de 1000 de ayuno, esta semana, los maestros levantarían la Carpa Blanca frente al Congreso.

Spinetta estuvo en la carpa
( Diario Clarín Jueves - 31 de julio de 1997 )

A última hora de la tarde de ayer, la Carpa Blanca instalada frente al Congreso estaba repleta de maestros y jóvenes que se apretaban por conseguir un buen lugar. El visitante del día era nada menos que Luis Alberto Spinetta, y todos pronosticaban: "Seguro que canta".
Pasadas las 19.30 el Flaco se presentó vestido con un equipo deportivo y su nuevo color de pelo -en los últimos tiempos el naranja dejó paso al castaño oscuro con reflejos verdes-. Y fue recibido en un improvisado escenario que compartió con los 25 maestros ayunantes. Sobre un telón negro, un cartel con letras blancas y fondo rojo rezaba: "Gracias Maestro Spinetta" y alrededor, fotos de las tapas de sus discos.
Miró de reojo el cartel, y reflexionó: "Hay que ser maestro en serio para vivir todas estas odiseas, por la falta de visión de futuro de las autoridades". Y se largó a tocar "Los Libros de la Buena Memoria" de su época del grupo Invisible. "Los libros de estos maestros son los de la buena memoria que dice la canción", explicó al terminar el tema. Y después se animó con su estilo entrecortado: "Si lo que pasa aquí no les importa (por el Gobierno), de acá a un tiempo voy a estar yo ayunando". Los maestros lo ovacionaron.