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The Cure
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subir a armonía y música. 
The Cure

Robert Smith (cantante y guitarrista del grupo) querían curar al enfermizo mundo que simbolizaban los Rod Stewart, los Queen, etc.
El intento fue claro, luchar por conservar el autonomismo punk, pero con una visión más abierta en forma y más introspectiva en concepto.
Deformar el pop y llegar a extremos del rock no “rockero”.
Con las complicaciones coloridas que figuran en toda biografía, la gestación de Cure pasó por nombres como The Crawlwy Goat Band, The Obelisk y The Easy Cure.
Dejando de lado las anécdotas vamos a la llegada de The Cure a las
discográficas.
Enviados demos de Boys don’t Cry y 10:15 Saturday Night a los sellos más importantes, sólo contestó Phonogram.
Allí se encargó de la producción Chris Parry.
Así abandonaban el pueblo para pasar a tocar con Billy Idol.
1979 era coronado con el lanzamiento del primer LP “Three Imaginary Boys”.
Este disco se presentaba como de concepción variada.
Hay que destacar que este disco contiene un pop diferente, fresco, personal, desprovisto de virtuosismos y más que interesante.
Fire in Cairo, Boys don’t Cry y el guiño intelectual de Killing an Arab inspirado en el cuento de Camus “El Extranjero” son algunas de las cosas que ese disco nos legara.
1980-81 serían los años de “Seventeen Seconds” y “Faith”.
Para entonces era evidente la influencia que los clásicos de la literatura inglesa del siglo XIX (Wilde, Shelley, Dylan Thomas, etc) tenían en la poesía del grupo.
Cabe remarcar la entrada de Simon Gallup en el bajo que insuflaría firmeza en las composiciones del grupo.
The Final Sound, 17 segundos, A Reflection, Secrets y el impecable A Forest dieron, entre otros, una atmósfera particularmente sombría que formaría parte de una trilogía discográfica memorable que cerraría su ciclo con “Pornography”.
“Faith” continuó la tradición Cure, parecía arrastrarse por un fondo oscuro en el que se sentían cómodos.
Ese mismo año trabajarían también en el film minimalista Carnage Visor.
Polydor había intentado entrar al mercado yanqui con un doble llamado “Happily Ever After”, sin embargo fue demasiado frío el recibimiento que la gira Picture Tour.
Por ello “Pornography”, editado en 1982, el final de la trilogía que fue del gris al más oscuro de los negros estuvo a punto de convertirse en el último disco de los Cure.
Violencia contenida, desgarramiento, acidez, obsesión; Pornography era el fondo absoluto.
Como si el contenido del disco se hubiese desbordado, el presente se tornó caótico.
O todos corrían a internarse a un asilo para grupos con desequilibrios o The Cure estallaba.
Y lo segundo ocurrió. Robert Smith, Lol Tolhurst y Simon Gallup dividieron sus caminos.
La tirantez entre la ideología y las responsabilidades comerciales se tornó inmanejable; el resultado fue bastante previsible.
Parry estaba desesperado, ahora que The Cure había empezado a ser rentable, les agarraba un ataque de individualismo existencial.
Después del asueto, el dúo de base volvió a encontrarse, Tolhurst cambió la batería por los teclados y Smith estaba con nuevas inquietudes.
La electrónica daba una mano importante y “Japannese Whispers” se concretaba para tranquilidad de muchos.
Costó mucho convencer a Robert de que no cortara tan drásticamente con el pasado; inclusive quería firmar el primer single Let’s Go to Bed y Just one Kiss con el nombre de Ex Cure, Recure o algo así, pero el esfuerzo de Parry valió la pena; el single fue un éxito y éste se completó con la llegada del cineasta Tim Pope que, a través de sendos videos, se transformaría en el conductor de la imagen del grupo, una imagen donde el humor bizarro y la fantasía infantil iban a jugar un papel importante En 1984 se graba “The Top”, en donde The Cure se acercaba a la cima creativa; catalogado por muchos como disco de transición, pero realmente fue la vuelta de un Smith con todas las luces y todas las “sombras” de un modo envidiable.
De vuelta a tierra firme, un plácido aroma a obra de arte.
El paso siguiente sería la grabación de “Concert - The Cure Live” que rescataba lo realizado en la última gira.
En 1985 se editaría “The Head on The Door” la manera más exquisita de hacer efectivo un pop renovado, original, inteligente y a la vez fiel a la sensibilidad de ese mundo introvertido.
La cima estética, la cima sónica que llevó a The Cure a ser conocido en todos los rincones del planeta.
Todos los detalles de un disco piramidal, básico, histórico.
El diamante alcanzaba su máximo esplendor gracias el arte del tallado de Smith, Tolhurst, Gallup (que volvía después del distanciamiento) , Williams y Thompson.
En 1986, sale al mercado “Standing on a Beach”, compilación de algunos de los temas del grupo en el periodo 79 - 85.
Al año siguiente editan el “Kiss Me Kiss Me Kiss Me” un doble Lp en el que intentan
fusionar un poco los sonidos alcanzando un éxito de ventas.
En 1989 publican “Desintegration” un intento más que exitoso de volver al sonido de “Pornography”, en donde Smith se sumerge en un abismo de soledad y sombras.
Es también su álbum más hermoso debido a las diferentes texturas sonoras que son abarcadas en el disco.
Un año después algunas de las mejores canciones de los Cure se recopilarían en “Mixed Up”.
“Wish” se puede concebir como el sumun compositivo de Smith.
Es el disco en el que mejor se ven todas las facetas de la banda, desde la más melancólica y entristecedora hasta la más cómica.
Estos temas se conjugan en un disco enriquecedor al cien por cien. The Cure hizo un giro histórico de guitarras con flanger, hizo que muchas cabezas se abrieran al medio buscando la belleza de las sombras, hizo que un soplo desganado de oxígeno revitalizara las venas de un panorama endurecido por el falso brillo, hizo su audiencia más de lo que se le puede pedir a un producto cultural; hizo posible la renovación de una percepción esperanzada en la existencia de otras sensibilidades posibles.
Jugando con los grises nos puso la cabeza en la puerta de un panorama lleno de colores indefinidos creando paisajes de desbordante belleza.