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Mono Fontana: Hombre de sonidos raros
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subir a el rock en argentina. 
Es el tecladista de muchos temas de Spinetta.
Cuenta lo que fue para él tocar en el Colón, a horas de actuar en el festival de Jazz en el Opera.

por Sandra de la Fuente.
de la redacción de Clarín

Juan "Mono" Fontana es el tecladista responsable del color, del ambiente, de muchos temas de Luis Alberto Spinetta.
Sus búsquedas experimentales parecen ir en contra de una enorme timidez que el
paso de los años y la profesionalización no han logrado domar.
Abre la puerta de su casa, la misma que habitó en la infancia, en el borde norte del barrio de Villa Devoto y mira hacia a otro lado, como hablándole a otro, cuando invita a pasar por el largo pasillo.
En el estudio sobre un teclado, la foto en blanco y negro de un Mono chiquito, golpeando los platillos de una batería lo obliga a soltar una explicación.
- "Tenía diez años, tocaba profesionalmente desde los ocho recuerda.
- En el barrio se había corrido la bola de que sabía tocar y me venían a buscar tipos de 30 años con los que no podía hablar de nada.
- Tocábamos en bailes, en clubes.
- Cuando tenía 12 me llamaron Lito Epumer y Rubén Alcaraz, los inicios de Madre Atómica.
- Estaba acostumbrado a las formaciones del barrio y me sentí como si de golpe me hubieran trasladado a otro planeta.
- Cuando Alcaraz se fue —continúa—, un amigo nos dijo que conocía a un tipo que hacía muy buen blues y que tocaba en una plaza en Liniers
- Fuí a escucharlo y llevé la viola.
- Me quedé tocando ahí unos temas de un disco de Wishbur Ash.
- Pedro se me acercó.
- Se sabía todos los temas del disco.
- Le dije que necesitábamos un bajista y se apareció una tarde por mi casa con un bajo que se consiguió prestado y tocamos todo Led Zeppelin.
- Después se compró un bajo muy barato.
- Eramos tan brutos que lo afinábamos una octava más arriba y rompíamos todas las cuerdas.
- ¿ Cómo llegaste a definir ese perfil de músico experimental entre el jazz y el rock?
- Gracias a los Beatles.
La música incidental que había en Help, las ideas experimentales, la preocupación por encontrar otros sonidos fueron una influencia.
- Desde que empecé a tocar con Madre Atómica me llevaba accesorios para hacer sonidos de ambiente, llevaba un frasquito de Redoxon y lo incluía en un tema; no me importaba que nadie lo oyera, yo quería escuchar ese sonido.
- Grababa en un equipo mono, con pilas viejas, alguna cosa que salía completamente deformada.
- Los que escuchaban no sabían de dónde salía semejante deformidad.
- Durante mucho tiempo andaba por todas partes con mi set de pilas viejas.
- Hoy uso un minidisc donde tengo esos ambientes.
- Cuando toco hago como un guión, como si estuviera musicalizando algo que no se ve.
- Creo una música incidental, algo que pasa que se superpone a la música a veces se relaciona con ella y a veces no.
- ¿Cómo llegaste a tocar teclados?
- Fue raro.
- Nunca me habían interesado.
- Me acuerdo de que alrededor de los 14 años Pedro y yo nos rateábamos, íbamos a la sala de ensayo de un grupo que se llamaba Crucis...
- Pedro se ponía loco con los teclados y yo practicaba cómo fumar hasta la hora de volver a casa.
- No sé cómo un día copié un acorde de la guitarra en el piano y durante un año y medio me la pasé tocando ese acorde en cuanto teclado había a mi disposición.
- Hacía por limitación una música minimal tipo John Cage.
- Mucho tiempo practiqué sobre una cartulina, recién a los 21 años pude comprarme mi primer teclado y me fuí llenando de máquinas que ahora no me interesan.
- ¿Y la tecnología nueva te sirve?
- No me importa tener teclados más nuevos; es más, si no tuviera teclado, seguiría con mi frasquito de Redoxon, tratando de hacer algo que me guste con lo que tengo.
- Me gusta comprarme partituras y aunque no las pueda interpretar hago el esfuerzo de escuchar lo que allí sucede.
- Pienso que alguna de las cosas que escucho de Charles Ives puede abrirme a nuevos mundos.
- Otras veces es la pintura la que despierta imágenes sonoras, muchas veces pienso al teclado como el pintor piensa su paleta.
- ¿ Qué saldo te dejó la experiencia de haber tocado en el Colón ?
- Fue como para un futbolista jugar el mundial.
- El Colón fue siempre un sitio inalcanzable que ni me atrevía a desear.
-Pero desde el punto de vista estrictamente musical tuvimos muchísimos inconvenientes: el teatro no cuenta con equipos de sonido y no te da el tiempo que se necesita para probar, porque tiene demasiada actividad.
- En un teatro cualquiera, tenés un problema técnico y aparece el plomo, se agacha y te lo soluciona, pero ahí en el Colón nadie se animó a tirarse el piso a arreglar cables.
- La verdad es que recibimos el mayor aplauso de nuestra carrera...