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Graciela Cosceri, una cantante con Jazz
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por Enmantecado

Grace - Yo vivía en Constitución, y todos los chicos del barrio tenian no más de doce, once... hasta quince o diesciseis años.
Salvo Pedro que tenía dieciocho, que ya nos parecía muy grande. Tenía mucha data, porque estudiaba teatro.
Nunca festejamos sus cumpleaños, él lo festejaba con una tribu aparte, con sus compañeros, de las plazas....
El traía los discos de los Beatles, de los Rolling Stones...TODOS... también los discos de Janis Joplin, recuerdo el primero que escuché, "Janis Joplin con los Big Brothers and the Holding Company".
Y en esa época había un vinilo, compilado que se llamaba "The Rosko Show" y traía un tema de Aretha Franklin, "I say a little prayer", "Only you " por los Plateros... y otros más. Yo no podía creer lo que era "I say a little prayer".
Cuando escuché ESA canción, me di cuenta que iba a ser cantante. Lo sabía, lo sentía en el cuerpo, en la sangre.
La melodía y la armonía estaban hechas tanto una como para la otra. Es una canción muy equilibrada... y muy sensible.
Me llegaba, no como cualquier otra. Es más si tuviera que hacer una selección de toda esa época, me quedo con esa seguro, y con...hmmm, un tema de los Beatles... "Hey Jude".
- Enmantecado - ¿Y cuando escuchaste aullar a Janis Joplin... como te pegó?
G - Lo que pasa es que eso me llegó
en un packaging, junto con Deep Purple, y Led Zeppelin. Las tapas de los discos eran muy fuertes.
Janis con las plumas, y el pelo revuelto, una especie de Gioconda psicodélica. Muy poca sonrisa, pero con ojos muy vivaces, y con fondo muy peligroso.
Una mezcla muy explosiva. Eso lo veía desde chica. Como no lo podía poner en palabras, me pasaba por la emoción.
Esa era la secuencia: Me quedaba pegada viendo esos ojos vivaces y ese trasfondo peligroso.
Y alteraba el groove del día. No había mucha consonancia entre la Luna de Canela, que miraba por la tele, o el Show de Carlitos Balá... y de pronto la distorsión de ponerme a la tarde a escuchar esos discos.
El wincofón a todo trapo, era volverme loca, los gritos para mi eran una liberación, porque eran gritos con música. Igual se me hacía difícil, porque resultaba un lugar más para varones, entonces me inmiscuía con mis amigos. Porque yo no tenía la edad, ni la habilidad, ni la independencia, como para hacerme ese espacio con la libertad que me hubiera gustado, por la forma que me criaron. Con una especie de conducta que estaba obligada a tener, no por maltrato sino por educación... y como esa música era "medio peligrosa" y estaba asociada con un montón de cosas que se salian del margen... me hacía cómplice de Pedro.
Con él veía las peliculas de Bergman cuando yo tenía doce.
El hecho de salir a cantar se dió naturalmente, yo sabía que había, que existía un movimiento cultural con la música.
Pero siendo niña, mujer, adolescente, y encima con la dictadura... no tenía previsto cuando iba a ser el momento de cantar en vivo.
Tenía un primo hermano, Eduardo, él sabía tocar la guitarra y a los ocho mi padre me regaló una, y mi primo me enseñó a sacar los temas que me gustaban a mi. "Hey Jude", The long and winding road de los Beatles. Conocía mucha música hecha por varones, salvo Janis y Aretha Franklin.
Y tenía mi propio show en casa, ahí armábamos bandas, venían los chicos del barrio. Grabábamos en un grabador Geloso, a cinta. Componíamos temas, improvisábamos. Habíamos hecho un blues que se llamaba ¿Donde está Dios?. "¿Donde está Dios?, Yo solo quiero oir su voz..."
Grace se ilumina, eleva el tono de la voz como marcando verbalmente la hoja de un libro.
SIEMPRE el enganche con la música, al comienzo, es con la mística.
Es la música y lo místico. A casi todos nos pasó en la adolescencia. Las ganas de comunicar algo o de encontrar respuestas... y una de las preguntas, siempre es Dios. - Ahora baja la voz como en secreto - Y... estadísticamente, con los alumnos, también es así. Independientemente de las modas, les hablás de Dios, y ya es un tema que pega fuerte. Y si componen temas, casi todos, tienen alguna letra sobre él. Necesidades de indagar sobre la existencia.
Algunos lo llaman ahora "La Naturaleza". porque tienen miedo de decir "Dios", por esta cosa nueva de la New Age.
Bueno I say a little prayer.... es eso. Mercedes Benz...."Oh! Lord, Oh! Dios ¿puedes comprarme un Mercedes Benz?" ( se refiere a la letra de Mercedes Benz de Janis Joplin ) Después ya vino con los Carpenters, una perla preciosa Karen Carpenter, junto con su hermano.
Mi papá los fines de semana me despertaba con un disco de The Carpenters, y yo era la niña más feliz de la tierra. El trabajaba de vigilancia en una radio y alli le regalaban discos. Por entonces se escuchaba también Paul Anka o Neil Sedaka.
Con una amiga de mi mamá, fuimos a ver la pelicula de Barbra Streissand y Robert Redford, "Nuestros años felices", y me compraron el disco.
Entonces eran las primeras mujeres con voces más melodiosas.
Estaba copada con un tema de Invisible, "Estado de coma", y en mi casa no podían creer, que yo cantara eso en vez de "La Felicidad", o cuando escuchaba "Por favor no pisen las flores, por favor no las pisen máaaasss". No te puedo explicar como me deprimía eso...
Si estaba en una calesita y empezaba a sonar "La Felicidad" ¡Estallaba en llanto y pedía que me bajaran cuanto antes!
E - Es muy interesante ver como la música que escuchabas, se te hacía cuerpo, en los ojos, en tu mirada.
G - Si es así, además hay una foto donde se nota que yo escuchaba a ABBA, se nota hasta en la postura, la manera de sentarme.
E - Si vemos una foto tuya dentro de cinco años o tal vez diez, ahora que sos un pavo real abierto, donde confluye todo, porque aparte estás enseñando... ¿ podremos vislumbrar la música que estás escuchando ahora?
G - Podría ser más que nada, que se note que estaba en una etapa, como de estar atenta a todo lo vigente, precisamente por mi rol docente, con conciencia.
De hecho, soy una entrenadora no muy convencional, la gente que se acerca, además quiere data en lo que tiene muy claro que quiere cantar, entonces en este momento, así como estoy escuchando a Angie Stone, también estoy con los Babasónicos al mango, y tengo que escuchar más bossa nova, tengo que ver que pasa con esa música.
E - Pasaste de ser una plastilina adolescente... ahora sabemos que sos un filtro, que tu no toleras los agudos, pero a la vez también sos una esponja que escucha Pierre Boulez, hallás música en objetos o circunstancias que no son musicales, que sirven de atril, como por ejemplo una película o poemas.
G - Creo que eso se va a notar en diez años, en una foto: la sorpresa. Nuevos descubrimientos.
Ahora podría cantar con un instrumento que no sea necesariamente musical y con la voz mínimamente amplificada, porque pienso que hay una síntesis, de muchas cosas que no puedo poner en palabras, en sonidos que son trazos en los que yo me reconozco. Como dibujos. Como sentimientos puestos en la acción, y también experiencia de vida. Es tan difícil decir lo indecible que ya no necesito de una gran organización.
E - Achicando las palabras, digamos que es bajar el nivel de ansiedad de querer probar y vivir todo. Que tu forma de cantar es una gran moraleja de todo lo que viviste antes.

G - Siento todo lo mismo, pasión, emoción...
E - Interrumpe ... Venganza ...
Un silencio estruendoso rebota en las paredes del dpto a punto de estallar. Grace da carcajadas silenciosas, haciendo sombras chinescas. Ríen como dos monos en chinelas, los enmantecados.
G - !! Eso ni hablar !!!!. También siento mucha necesidad de curar y ser curada.
Cuando uno ve hasta en lo más horrendo un corazón que late, hay algo así como una misión que siente tener uno.
Eso sería demasiado pretensioso decirlo, pero... yo me auto impongo una misión, suponiendo que no la tengo, adopto esa actitud, porque tampoco se nota tanto que es así. De taaaanta gente que llora cuando canto, de taaanta gente que se molesta cuando canto, tanta gente que siente algo bastante manifiesto, te das cuenta que hay algo que no está pasando inadvertido y que se no presta para el manoseo o el chusmerío, sino para ver que pasa acá, de donde sale...
Tomé conciencia de eso con el hacer. Pero no es un camino tan directo, uno lo aprende por caminos indirectos.
Si yo fuera demasiado conciente, no se si hubiera llegado a hacer canciones por ejemplo.
Tuve necesidad de hacerlas, porque en un momento encontré un lenguaje para poder hablar de cosas, algo inesperado, que no sabía si iba a poder poner en palabras, algo que sentía, darle una forma y un tiempo, por ejemplo: tres minutos.
E - ¿Vos te podrías autocatalogar?
G - Yo soy una cantante CON jazz. Una cantante que contiene jazz en todo lo que canta, el tema es decifrarlo o no , que se escuche o no. Porque es una voz que siempre tuvo armónicos como la voz misma, con las propiedades que contiene desde el principio el jazz. Por ejemplo: Paul Anka era jazz, aunque no lo cantaba, quiero decir no era plano, los Carpenters, Barbra Streissand, Aretha Franklin. Como por ejemplo Spinetta tiene jazz, es un rock con un jazz a cuestas.
Desde el '86 hasta al año '88 tomé clases de teatro con Helena Tritek y simultáneamente estaba con Alejandro Urdapilleta en el Parakultural, donde él daba unos seminarios de improvisación impresionantes. Luego hice dos cursos de clown con Raquel Sokolowicz. En el primero de ellos, compartí ese aprendizaje con Omar Chabán. Ahí cerraba lo que para mí era una secuencia perfecta. Helena Tritek, era la búsqueda incesante del lenguaje, de la estética, donde todo tiene un cierre perfecto; el tiempo teatral, el conocerse de un lugar santo y bello.
Con Alejandro, era el riesgo, la altura, lo inesperado, una improvisación como en la música, pero con el cuerpo. Y con Raquel, era una búsqueda lúdica, encontrarse a sí mismo desde el humor.
E - Lo más particular en vos es ese último curso. Vos ya estabas cantando, estabas en ese fulgor. ¿Porque hacer un curso, precisamente de clown, y no hacer un taller de voz, por ejemplo?

G - Es que ahí aparece el camino indirecto. Yo estudié canto, pero no conseguí un maestro para tener una continuidad, porque en general, son bastantes
egoístas para bajar la información, y yo necesitaba eso, información para creer. Y eso lo encontré directamente en los músicos, gente como Javier Malosetti, el Mono Fontana. O sea, yo llegué a ellos bajo ese estado, ellos tenían en mí el claro registro de la docencia.
Pero decidí también hacer ese curso de clown, porque notaba que las cosas comenzaban a estructurarse.
Notaba que los sonidos habían comenzado a repetirse, como los solos de guitarra, el repertorio... y brotaba el aburrimiento, el hartazgo, el sentido lúdico iba desapareciendo y con todo eso también me estaba disolviendo yo, en el lenguaje.
Porque ¿Cómo encontrar un músico, que te rompe la cabeza como toca, pero no puede "jugar" a la música?
No puede jugar en la búsqueda con la cantante, desde ese lugar más ácido en la expresión.
Es como decir: el vehículo es la música, pero la intención es hacer con la música una conexión eléctrica con peso, con movimiento, con frescura. A veces eso se va perdiendo y con el curso de clown yo reverdecí, me ajusté a mi lenguaje.
Es como cuando hablo, si estoy demasiado alterada o deprimida, pierdo mi nota, mi Reb.
Entonces tengo que ir al teclado y tocar esa tecla, y eso me vuelve a mi centro, me reconecto con el matiz verdadero de mi voz hablada.
E - Si hubiera que elegir un instrumento que te represente... si hubiera que ponerlo en tu lugar en el escenario, en tu silla... un instrumento musical ¿Cual sería?
G - En mi vida pensé en algo semejante.
E - Pensémoslo desde la forma, su materia, el sonido que produce...
G - Un tambor. Primero: porque no tiene agudos.
Segundo: hay un cuero que golpea. Y también tiene sonidos metálicos, por momentos sonidos más profundos y más gruesos. Me parece un instrumento sumamente orgánico, noble.
- Geniol con coca / clown de metal
G - Yo tenía una barra de amigos en el barrio de Congreso, íbamos a una sala de ensayo donde tocaban unos pibes, muy generosos, podíamos ir a la sala como quien va a visitar una casa. Salvo que esta era de puertas abiertas. Y había todo lo que en toda sala, instrumentos, cables, mucho rockanroll en el aire.
Una tarde fui a cantar con ellos, pero no había nadie, y desemboqué en una habitación donde había un tipo, tirado en una cama, solo. Entonces, sale. A ver quien había entrado. Yo por ese entonces tenía el pelo laaargo, con bucles y flequillo.
El se me acerca, y se presenta: " Hola, soy Geniol". Tenía una cara y un porte, como nunca ví hasta el día de hoy.
Grace gira la cabeza como elevada por un torbellino que le circunda la cara, y mezcla su voz con un llanto de placer.
!No lo puedo explicar. Era.... muy especial. Era como un maniquí, con vida!. Me dijo," Yo soy actor y peluquero".
Me comenzó a tocar el pelo, pero no de una manera lasciva, sino como observando con ojos de peluquero... " ¿No querés que te reforme un poco el look?". "¿En serio? ¡Si,como no!". Tomó una tijera, dividió el pelo justo con una raya al costado y comenzó a recortarlo, cuanto más me cortaba, yo más me arengaba y él también. Recortó todo el lado izquierdo, y todo el otro perfil, me dejó con el pelo largo. Y venía de tomar una chocolata con vainillas, no estaba drogada, ni él mucho menos. Era la cabeza. Así volví a casa. Mi madre al verme casi se mata. Volví completamente cambiada.
Ese corte de pelo trajo aparejado un cambio que se notaba también en mi manera de vestir.
Comencé a usar calzas, de leopardo, de grillo, de cualquier animal que se te ocurra. Camisetas negras, rotas, muñequeras con tachas. Cero rolinga. Muy dark. Ojos pintados de negro, labios negros, rubor estridente y rosa. No gótica, sino "gótita". El me escuchó, me dijo que tenía una banda que se llamaba "Geniol con coca" y me invitó a cantar con ellos. Tenía que improvisar sobre la música. Y me mandé, medio inconciente, sin miedo. Igual no caía en hacer algo sin sentido, las nociones musicales a mi siempre me ayudaron un montón.
Eran muy buenos músicos, ellos musicalizaban las performances o los poemas, tenían una melodía.
El se definía como un "Clown de metal " y cuando él me lo dijo, yo trataba de emplazar mi voz en eso. Lograr una música, que fuera metálica y clownesca, pero no parodia. Sin apoyo actoral. Aunque la actuación era la manera de interpretar los sonidos. No había búsqueda. Había método.
Vos agarras a alguien sin método, y por lo menos tiene que tener mucho mundo o mucha intuición. Pero tarde o temprano, eso no se puede seguir sosteniendo, sin repetirse. Cuando hay un método, tenés menos posibilidades de que eso ocurra y lo que buscás, lo haces amparado en el método. Puede ser información, técnica, indagar sobre el género o el lenguaje de lo que te interesa.
- Luca Prodan / El Parakultural / Club de Jazz de Oliverio
Una noche Geniol, me dice: "Tengo un regalo muy hermoso para vos, en mi camarín hay una persona esperándote para conversar contigo; es Luca Prodan".
El me ve, primero me da un beso, luego un abrazo. Me dijo que yo le hacía acordar a una baterista que él tenía en Europa que sellamaba Stephanie, y que quería que cantara con él, en un disco próximo, ya que aún no tenía nada editado. A los dos meses estaba en los estudios CBS, grabando los coros de Heroína. Es el primer registro de mi voz. Pero esa canción no quedó en el primer longplay de Sumo, quedó en "Llegando los Monos", no figuro en la ficha porque él nunca se acordaba de mi nombre.
Por esos dias, yo cantaba en pubs, tenía el pelo cortado por Geniol, y no era muy conciente para donde iba todo eso. Hasta que un día me vió Beby Pereyra Gez y me lo comunicó a la perfección, me dijo, "Esto no va" y ahí empezó a funcionar todo lo demás. Mientras juega con las luces de su celular, ella alterna las notas con el sonido de sus teclas. Paralelamente mientras estaba en lugares del circuito underground como El Parakultural, estaba en los Clubes de jazz, donde
concurrían Javier Malosetti, Lito Epumer, Mono Fontana, Fats Fernández.
Yo cantaba sola con la guitarra. Y comencé a cantar jazz, las canciones que no sabía tocar, las cantaba a capella y eso llamó la atención de los músicos jóvenes, cantaba, me formaba con ellos.
Ahí Lito, me recomendaba a sus alumnos más destacados de guitarra, los alumnos del Mono, y con el tiempo llegué a tocar con ellos y con Javier mismo.
En el Parakultural yo tenía mi espacio como Mescalina y como Graciela Cosceri en el Club de Jazz de Oliverio. Pero lo más loco es que ahí nadie sabía que yo estaba en ambos lugares alternativamente. Sabía dividirlo. Para mi era un entrenamiento muy groso. Igualmente mi imagen era fuerte, porque mi pelo ya lo tenía así recortado... después viró hacia el colorado, al anaranjado, al amarillo. Pero para cantar jazz, cambiaba las calzas de leopardo por un vestido negro. Por ese entonces conocí a Juanjo Hermida, y tocábamos en todo tipo de lugares, tanto en pubs como en los festivales de Jazz, en Mar del Plata, por ejemplo. Cuando hicimos pareja tanto personal como musical, comenzamos a funcionar como dúo "Jazz Dos" Así pasaron diez años cantando con él.
No me reconocía en ninguno de los lugares donde empecé a cantar. Duré poco y nada en los pubs, Al poco tiempo Beby Pereyra Gez fue a verme y me dijo: "Estos espacios no son para vos".
Cantaba sola con la guitarra, blues de Pescado Rabioso... Pero eran boliches de gente muy esteriotipada, esos lugares no eran volados, no tenían consonancia con mis... raíces, con la manera natural en que yo comencé a escuchar música, no era un lugar de celebración por la música en sí.
Eran lugares de encuentros truchos, organizados para que la gente esté chocha de la vida y escuchando cosas como de la radio o se copaban cuando más imitaba a Sandra Mihanovich, más aceptada ibas a ser. Cuando más imitaba al que estaba de moda... pero yo no encajaba en ningún lado. Un día Rodolfo Minichilo, baterista, un maestro tocando jazz. y estaba en uno de esos pubs y me dijo: "Piba vos en estos lugares no tenés nada que hacer... ¿Por qué no te vas a escuchar unos pibes que tocan en Palermo?". Y a mí se puso la piel de pollo, porque yo dije ¿Que vió este tipo en mí?, porque yo lo escuchaba tocar y era muy groso. Entonces fuí a ese lugar, y ahí estaban Lito Epumer, El Mono Fontana, Pedro Aznar, Jota Morelli y muchos más. Todo en el límite del advenimiento de la democracia. No era buscar ser reconocido, sino que en ese momento uno se quería expresar. Algo natural que le pasa a los músicos, salir a tocar para juntarse con otros músicos, lo que pasa que eso genera que va público. El que va a tocar también es público.
E - Vos estás rotulada con el sello de la cultura Underground desde la década del ochenta, con eso de ser un poco emblemática dentro de la "nueva cultura" o "nuevo modo de expresión". Eras la única mujer que haya hecho música o por lo menos la única que ha quedado.
G - En verdad es asi: Beby Pereyra Gez me fue a ver a esos pubs y me sacó de ahí. Nos sentamos en un bar y ella me habló claramente como eran las cosas y a mi me pegó raro. No podía creer que alguien de afuera pudiera ver algo tan distinto a lo que yo creía que tenía adentro. Entonces comienzo en el Centro Parakultural... Había otras mujeres, en otros lugares absolutamente frívolos, haciendo cosas aparentemente interesantes.
Digo aparentemente, porque viéndolo en perspectiva, también tuvo su peso y su valor. Porque lo que hablábamos: ves una foto de esa época y reconocés el tiempo que estabas viviendo. Creo que el espacio que a mí me tocó para cantar no era frívolo. No había lugar para la frivolidad al lado de Batato Barea, ni al lado de Las Gambas al Ajillo, ni al lado de Omar Viola. Al no ser frívolo ya estaba cómoda. Lo de más no me interesaba ni verlo.
E - O sea, caíste de movida al Parakultural. ¿Pero que pasaba cuando llegaste y veías que la cerradura de entrada era una cadena, que el piso estaba lleno de charcos de agua, que en el camarín había un bombita de luz, y con tres grados bajo cero ahí adentro. El público muy marginal o automarginado... ¿Que luz veías vos ahí, con respecto a un boliche de Calle Corrientes?. Como descubrías que estabas en un lugar mágico, cuando teóricamente la escenografía no era eso. Con los horarios que se manejaban ahí, cuando caía la policía de sorpresa...
Describiendo la escena Grace se ilumina, se imagina bajando esas escaleras húmedas, se viste con ese frío candente.
G - Viste que la palabra "amor" es como la "no muerte". Ese era un espacio vivo, estaba todo bien sintiendo el frío, sintiendo todo el calor.
El amor sobrepasa todo entendimiento. Y ese es un punto de partida muy importante para mí. Yo sentí que ahí se hacían las cosas con mucho amor, nada que ver con el ego. Pero no un amor hippie, ya te diría con pasión. Esa era la diferencia abismal entre espacios muertos y vivos.
E - ¿Y vos lograste una conecta directa con esa gente, dijiste "Esta es la gente con la quiero estar"?
G - Todos, los punks, los travestis, los poetas, las bailarinas, hasta el iluminador.
Cada uno tenía una pulsión pura, de provocación, de imaginación, improvisación, inventiva, creación. Ingenio para hacer con Nada / Mucho. Eso era groso. Por que en los pubs, alquilaban los parlantes, las columnas de sonido para amplificar guitarras con efectitos como el flanger, y yo me deprimía mal.
Es el día de hoy, que veo gente que paga con una consola. Porque así es fácil todo.
E - Quedándome con el tema de la provocación... Eso tiene que ver con vos hayas sido bautizada con el nombre de Mescalina?
G - Por supuesto. Yo me enteré años después, sin saber lo que significaba.
Lo cual le daba un toque muchísimo más contrastante. El nombre con la ignorancia del significado. Porque yo estaba comunicando el significado sin saber lo que quería decir. Fernando Noy cuando me escuchó fué porque la Beby me llevó a donde él vivía. Ella me dijo, "cantale un tema a él, yo quiero saber lo que opina, porque le hablé mucho de vos". Canté, y se conmovió. Me contó que había vivido en Brasil y que allí existía una cantante que fue amiga de él y que se llamaba "Clarita Mescalina". Lo que comunicaba era muy similar a mí. Y ahí adopté ese nombre. Porque cuando yo cantaba a él le llegaba "una humildad de lujo". Le tocaba por ahí, porque era todo lo contrario a él, que siempre quiso tener banda de rock... analizaba que si tenía mis condiciones, quizás no iba a ser así.
Mescalina te genera un estado del que es difícil despegar, te deja una marca. No es un pasatiempo ni una simple emoción, sino que pasa "algo" más.
No sé si genera una adicción, eso sería demasiado patológico. Es algo que le queda dando vueltas en la cabeza a la gente.
E - Lo que te particulariza a vos, con respecto a lo que es hoy en día una cantante convencional, es que vos tenés un gesto... diría teatral. A pesar de que sos estática, en el sentido de que no usás, por ejemplo, una coreografía, o una puesta de luces que giren a tu alrededor. No sos histriónica, no arañás el aire, no sacás la lengua, ni das vueltas los ojos... Sin embargo, hay en vos una postura teatral. No está ausente la comunicación, digo, pensás en tu envoltorio.
G - Mis padres tenían mucha personalidad, y eso se hereda. No es una postura. La mirada que tengo de las cosas, cuando estoy en acción (que no es la que tengo en el día a día, que carezco de astucia) soy muy aguda. Al ser una esponja que absorbe mucho de la energía de los otros, me planto como con... aunque sea muy insegura.... entonces, no necesito arañar el aire... Si hiciera eso, no podría comunicar con la honestidad que yo creo que lo hago.
Todo lo que tengo, todo lo que me falta, todo eso es lo que transmito. La carencia y lo logrado.
E - Entonces hay un antes y un después del Parakultural.
G - Seguro. Antes no tenía territorio, solo dentro de mi misma.
E - Claro, si vos vas a una maestra de canto, o le decís a tu mamá: "Quiero cantar", por ahí te decía. "Ok, vamos a canal 11...." Digo, no te van a bajar a un subsuelo de tres metros abajo, con charcos de agua, a las dos de la mañana imitando a Betty Boop.... me refiero a que no es un camino moralmente recomendable para una niña principiante.
G -( risas ) Totalmente!... Si pero con ese nivel de inconciencia era como entrar en una ceremonia pagana, donde te sacudían. Con los borrachos, las flores de tetrabricks, los poemas de Rimbaud, con los chirridos de Urdapilleta. Y para mi era Disneylandia. Se ve que hay una sustancia, a pesar de esa educación. También hice cosas vinculadas al teatro, porque me proponían hacerlo. Me sirvió, también por que era eso de llegar por el camino indirecto. Quizá yo recito mal, o no estoy a la altura de la circunstancia, pero el hecho de estar en contacto con una disciplina que no sea necesariamente la música, pude conocerme más, mis atajos, mis claroscuros. En mi caso, que a mi me cierra como idea o como forma de vida, es indagar y encontrarse con uno, no esconderlo ni transmitirlo.
E - En el caso de tus alumnos, ¿como trasmitís eso, y logras que sea respetado?. Porque eso no es música, o lo es de otra manera. Esta cosa de vivir y de reconocerse en todo lo que uno hizo, para lograr una apoyatura y plantarse en un escenario. Ya no son solo escalas o pentagramas. Haciéndola corta: Viste que hay gente que dice: "Este para ser bueno, antes de subir debería chuparse una ginebra..."

G - Estamos en un tiempo en el que no se puede hablar con pausa, porque la gente paga para llevarse y devorarse todo lo que más en una hora. El diseño de lo que yo transmito ahora como profesora, es que: Puedo enseñarle lo que sé y lo que es ES. No tiene que ver con lo que yo sé, sino con lo que yo sé que ES.
Nada que ver con lo relativo ni con un punto de vista, que si las cuerdas vocales son dos, eso es lo que ES. Si no se cuidan y buscan la belleza en el sonido, la salud vocal se va a ver afectada y eso es lo que ES. La técnica es lo que ES. Lo demás es mentira. Después puedo enseñar lo que sé. Hace unos días escuché a Pierre Boulez, y ahora sé un poco más. Voy subiendo el techo de lo que sé. Pero lo que ES no tiene negociación. Vienen a buscar determinada cosa, pero, pero lo van a hacer, en la medida en que puedan llegar a entender lo que es. Una cosa es lo que uno sabe y otra lo que es: La verdad. Si te duele una rodilla te van a ver la rodilla, y eso tiene articulaciones, meñiscos, liquido sinovial. Eso es lo que una rodilla ES.
Y se trabaja con eso. Si podés mover bien la rodilla, podrás hacer determinadas cosas, si no podés hacerlo, lo que Es es que tenés que hacer un tratamiento.
Lo que uno sabe es lo que uno sabe y punto. De lo demás ya estoy
un poco cansada, ya no tengo ganas de formar artistas.
E - Y algunos quieren saltar lo intermedio y estar casi de una en el Luna Park...

G - Sin contar que quieren tener lo que tenés, ¡la codicia con la que llegan!. Hay excepciones, tengo alumnos que no tienen precio. Ya no les digo alumnos, son personas que vienen a entrenar, es una conexión directa. Algunos con más información y otros con menos. Luego en 1998 grabo Eco con Willy Crook.
- Spinetta / el legado / la docencia
G - "Mi método se vislumbra en que si él me llama para cantar, tengo que entrar en su universo". Interpretar eso, no es hacer de cuenta que sos como él. No forzar esa situación. No es un trabajo de pretender estar a la altura de las circunstancias, frente a tanta magnificencia.
En mi caso funciona así. Yo puedo ser una muy buena sesionista, porque en principio estamos de acuerdo en nuestras búsquedas estéticas, coinciden las formas, el lenguaje, el método. Su mística está buena, en este caso cuando te sentás a comer, conversar... pero cuando hay que sonar, tiene que sonar.
Lo que es, ES. Se puede tener muy buena mística, pero en el momento de la música tiene que sonar algo específico.
Mis últimos trabajos están inmersos en el universo de Luis Alberto Spinetta, en sus discos hay registro de mi trabajo.
El es muy especial, da un lugar para que sus músicos se luzcan. Cuando él me trata como una solista, como sucedió en el Estadio Obras, lo hace como a un músico más, cuando en verdad soy un accesorio, muy valorado por él... pero un coro es un accesorio, no es algo de vital importancia, puede estar o no.
Yo creo que a Spinetta le generaba respeto la idea que la mayoría de los músicos con los que él tocaba, yo había cantado. Eso es una manera de compartir semejantes escenarios. Que me contratara para ser su entrenadora vocal, es de no creer. Si yo reviso un poco mi historia... para mi es metafísica pura.
¿Por qué los Beatles en siete años, hicieron semejante obra?, ¿Por qué ellos cuatro y no otros? ¿Por qué una chica que nace en un barrio, con otras costumbres, termina siendo la entrenadora de un ícono del rock nacional, después de treinta años de carrera de él?
Por ahí una chica va a la galería Bond Street, y se hace un tatuaje, y se siente realizada... bueno en mi caso, creo que nunca entré a esa galería... Pero la marca que ese trabajo me dejó, es más que una realización, porque cantando fragmentos de sus canciones, yo recorrí Un mundo.
E - ¿Porque no te interesa, o no logras concretar un disco solista, un registro único?
G - Pienso que mi tarea como docente es un legado que debo dejar, por eso, hasta donde mi conciencia funciona... entiendo que todavía no grabé un disco. Por eso cuando el teléfono suena o la gente se acerca, siempre es para hacer ese trabajo.
No es que llaman productores, o músicos para que colabore en sus trabajos, o gente que me ofrezca canciones para grabar... eso nunca se termina de armar. Salvo el tema de la publicidad de Personal (telefonía móvil), que fue cantando con Spinetta que unas personas me vieron allí, a pesar de que ya tenían previsto que eran a mí a quien iban a llamar audicionar para Paul Mc Cartney.
Pero volviendo al tema , quiero decir que yo me doy cuenta de ese legado que debo dejar en la docencia, para que se, manejen con buenas herramientas aquellos que hoy entrenan conmigo.
Por eso yo les hago traer, un cuaderno y un cassette. En ese cuaderno, tienen información, sobre la educación de la voz, ellos pueden llegar a trabajar de eso el día de mañana, pero con el Plus de lo que tiene que ser un artista... Indagar - Cuestionar - Encontrar un lenguaje propio. En este caso también se trata de que encuentren su propio sonido. De todo el grupo de gente que yo entreno hace catorce años, pienso que por lo menos cuatro de ellos, se dedicaran a eso, no más cantidad. Pero si son quince o veinte años, que yo tengo que estar haciendo esto, para que dos o tres personas sigan la mima línea que yo, para cuando yo deje de hacerlo...
Esa pareciera que es la prioridad para el plano celestial de mi trabajo, para todo lo se que arma arriba, que escapa a mi control.
Mientras tanto , yo estoy haciendo algunas canciones, estoy encontrando las personas con las que quiero hacer algo, porque son personas que me animan.
Pero igual debo decirlo... si es que tengo que ser honesta.... que estoy siempre con la gratitud en las espaldas, porque es hermoso agradecer...
Pero salvo casos, como el de Luis Alberto Spinetta y algunos casos aisladísimos, he estado con gente superlativamente increíble en lo musical, pero que en realidad no me han animado a hacer cosas. Y entonces ahora estoy con personas que me animan, y no me importa quien tiene más nombre que otro. Ahora creo que puede llegar a darse la posibilidad de grabar, porque está bastante encarrilado el tema del legado que yo tengo que dejar.