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subir a el rock en argentina. 
por Adriana Franco

Gracias más que totales
La obra de Spinetta, según sesenta artistas, en un álbum triple


"Al flaco... dale gracias" es sin duda un buen título, porque remite al rock, y porque cita un tema del homenajeado, Luis Alberto Spinetta.
Un disco que se diferencia de otras empresas similares que han proliferado en estos últimos tiempos en que el rock local decidió mirar su historia.
Se distingue del que Sony/BMG hizo sobre los temas de Calamaro (que apuntó a artistas conocidos y a una proyección internacional), pero también de Al maestro con cariño , el compilado del mismo sello que contiene temas de Spinetta grabados por otros artistas con anterioridad.
Una recopilación de material de archivo, en definitiva.
Al Flaco... es, en cambio, una empresa ambiciosa y hecha a pulmón desde un programa radial marplatense.
Con una muy buena presentación, el álbum no sólo es triple sino que viene en una suerte de libro/carpeta que incluye lista de temas, pinturas o ilustraciones -en su mayoría realizadas por artistas plásticos marplatenses, aunque también
hay colaboraciones de, incluso, otros países- acompañando a cada uno, frases extraídas de canciones como pie de página y textos alusivos de periodistas.
Todo muy cuidado.
Y para cuidar.
Los más de sesenta tracks, a cargo de otros tantos artistas, presentan las muchas caras que Spinetta ha ido revelando a lo largo de las cuatro décadas que lleva su carrera.
Así, además, claro, del gran placer que significa escuchar tantas canciones del Flaco (¡tantas buenas canciones del Flaco!), está el plus de redescubrirlas en versiones que las abren nuevos ángulos musicales mientras que otras las recrean con una fidelidad casi religiosa.
Así, el gran arco de composiciones y versiones incluye la electrónica casi lounge que se cuela en "Elementales leches", según el grupo Xámpari; Los Natas, un trío que fácilmente hace suyo el espíritu libertario de aquellos años en una alucinada entrega de "Amamé Peteribí" y su ex compañero de Almendra en la versión instrumental de "Mi sueño de hoy".
Leo García recita y entona las palabras sueltas pero deliciosa y extrañamente conectadas de "Por"; María Eva Albistur, junto a Javier Malosetti y Fernando Samalea hacen cabalgar, casi galopar, a "Los libros de la buena memoria"; Valle de Muñecas recobra el bello y antiguo "Hoy todo el hielo en la ciudad"; Lisandro Aristimuño entrega una bellísima "No te busques ya en el umbral", con fragmentos del mismo Spinetta de un concierto en Obras; "Jugo de lúcuma" se enrarece con vientos, cuerdas y fragmentos casi de big band; Tom Lupo recita "Dale gracias"; Javier Malosetti, Oscar Giunta y Hernán Jacinto llevan al terreno de la casi improvisación instrumental a "Para ir"; el trío No Lo Soporto eligió "Ella también"; el grupo Mad hizo un buen rock de "Me gusta ese tajo" con una intervención del "Yer Blues" beatle y Tomás Gubitsch le da acento más tanguero a "A estos hombres tristes".
Hay al menos una canción de cada disco del Flaco, desde las primeras composiciones de Almendra hasta su último trabajo, Pan, y hasta Only Love Can Sustain , el disco de 1980, con Vilas y en inglés.
Hay, faltaba más, presencia internacional.
Entre otros, aportan la uruguaya Samantha Navarro ("Cada luz"); Jade, seudónimo de Juan Carlos Abella, un colombiano que considera a Spinetta una de sus mayores influencias y que, en 2005, editó un álbum en su homenaje, Desatormentándonos.
Desde España llega Caballero Reynaldo (alias de Luis González) con un "unipersonal" de "Algo flota en la laguna", un "Durazno sangrando" que se acerca al reggae de Fernando Guirao de Gregorio y una versión atravesada de folklore del inédito "Covadonga", de Alejandro Blasi (artista plástico argentino radicado allí que también contribuye con una obra para "La herida de Paris") y Diego Blanco, entre otros.
Y hay poemas leídos, y hasta aparece Tangalanga.
Lo que no es fácil es tenerlo, aunque tampoco imposible.
En Mar del Plata se canjea (se hizo a beneficio de un comedor infantil)