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Los efectos saludables de la música
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por Eliana Galarza
EN UN HOSPITAL DE LOS ESTADOS UNIDOS

Hallan nuevas evidencias de los efectos saludables de la música
Vieron que los signos vitales de los enfermos mejoraban durante "conciertos" de arpa.

EXPERIENCIA LOCAL. En el Hospital Garrahan, se dan con frecuencias espectáculos musicales para los chicos.

En un congreso sobre música y medicina en la Universidad de Alcalá de Henares, en España, presentaron un texto que explica por qué la relación entre estas dos disciplinas es cada vez más estrecha.
Dice así: "Los músicos solicitamos a los médicos atención en estas áreas: la voz y el oído; posturales y lesiones; y trastornos relacionados con la ansiedad, estrés, depresión. La medicina puede servirse de la música para trabajar sobre sus efectos: bienestar, coordinación, memoria y emoción para facilitar la curación".
Un nuevo caso apoya ese buen matrimonio entre la medicina y los sonidos de la música. Se registró en el hospital Morristown Memorial, de los Estados Unidos. George Moran, un profesor de música de 39 años fue sometido a una operación cardíaca. Durante la cirugía, su corazón estuvo detenido durante 90 minutos y para "ayudarlo" en la recuperación, Alix Weisz tocó con el arpa una melodía muy rítmica.
Weistz es una arpista que todos los días, durante dos horas, recorre ese hospital, aunque estaciona especialmente en la unidad de Cuidados intensivos post anestesia. El
personal de esa sala monitorea los cambios que se producen en los signos vitales de los pacientes durante los 15 minutos que ella toca, una hora antes, y una hora después. Y siempre se ven resultados benéficos.
"No me sorprende el caso. Es común que se utilice la musicoterapia para casos cardíacos. Aunque su utilización está más extendida en otros campos, como la educación y la psiquiatría", comenta Alicia Topelberg, presidente de la Asociación Argentina de Musicoterapia.
Desde hace varios años, esa disciplina tiene rango de carrera universitaria; se dicta en la UBA y también en la Universidad del Salvador, entre otras. "No puedo opinar sobre cómo influye en la medicina, pero sí puedo decir, como historiador de la música, que siempre fue asociada con otras manifestaciones culturales, como la religión ", agrega el musicólogo Leonardo Waisman.
Lo que actúa sobre el organismo, en realidad, no es directamente la música. "No podemos considerar su influencia directa porque los musicoterapeutas la tomamos como una herramienta. Aprovechamos de ella la canción, la ejecución musical, la audición y las emociones asociadas", explica Carolina Vesco, docente de la carrera de Musicoterapia de la UBA.
Silvina Ciardiello, del equipo de Neurotrauma del Hospital Fernández, también la utilizó para completar la asistencia para 7 víctimas de Cromañón cuando estaban en terapia intensiva. Y todos se recuperaron.

El largo y extraño camino de la musicoterapia

Que la música ayuda a mejorar algunos síntomas, no es nuevo. Es una idea que viene de lejos. Unos papiros hallados en 1988 en una antiquísima tumba egipcia, en Kahun, revelaron indicaciones extrañísimas sobre cómo tratar la infertilidad femenina a través de la música.
Los griegos también la usaron para algunos problemas mentales. Y en el siglo XVIII se aplicó, ya como "musicoterapia", para curar enfermedades nerviosas. Incluso, uno de los posibles orígenes de la tarantela, ese ritmo pegadizo con el que los pies no pueden quedarse quietos, señala que habría nacido por las picaduras de las tarántulas.
A las personas que habían sido picadas por ellas, las sometían a un baile casi frenético para que sudaran mucho y de ese modo aliviaran sus síntomas. A ese baile se le dio el nombre de tarantela.
En los comienzos del siglo XIX, un médico canadiense logró bajar la fiebre de sus pacientes a través de distintas melodías. Era muy audaz, instalaba orquestas completas en los hospitales y le gustaba trabajar especialmente con la lira y con el arpa, por la calidad y "textura" de sus sonidos. En 1930, los centros de musicoterapia se instalaron en varios países del mundo.