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Spinetta, una canción para los días de la vida
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por Héctor Aravena

A veces las palabras sirven poco para expresar el inmenso arte que este compositor argentino nos ha entregado ya por más de 30 años. Basta con simplemente escuchar y volar por la belleza insoldable de sus composiciones, sus melodías llenas de fulgor, su voz cristalina, basta con recordar su figura delgada como una espiga en el viento, su poesía que nos deja mudos, atónitos. Sólo es necesario dejarse llevar, porque donde se acaban las palabras, comienza la música de Spinetta. Aquí quedan registradas parte de las declaraciones que el "alma de diamante" dejó impresas en nuestros corazones en una íntima conferencia de prensa que efectuó antes de dar su recital en nuestro país en donde vino a presentar su más recientes discos: "Silver Sorgo" y "Spinetta En Obras".

Qué cosas en específico, si se pueden definir, te inspiraron en estos cuatro años para la creación de "Silver Sorgo"?
"Varias cosas me han inspirado. Como el disco consta de músicas realizadas en el '98, en el '99, en el 2000, en el 2001, son muchas las cosas que tiene que ver para juntar ese material en un solo trabajo y poderlo brindar. Hay algunos temas que no quise publicar en "Los Ojos" (1999), porque le hubiese impreso al disco un carácter más pesado que el que inclusive ya tiene. Entonces era un poco sobrecargarlo, por eso algunas piezas que después me parecieron eran muy piolas las puse en "Silver Sorgo". Digamos que podríamos marcar como que hay por un lado la necesidad de presentar un trabajo
con material nuevo y a la vez recuperar lo mejor de una parte del material de esos años. "Silver Sorgo" es de alguna manera una compilación de estudio y está acentuado en los últimos temas como 'El Enemigo', 'La Verdad de las Grullas' o 'Esta es la Sombra', que son de lo más actual que estuve haciendo para este disco.
Básicamente siempre la idea es brindar una lírica que no logra evitar parecerse a las otras líricas, no puedo ser tan cambiante, pero sí que sea un cambio con respecto al material anterior. No se parece a "Los Ojos" y es un disco que la gente lo hizo un poco de sí, no sé por qué bien, porque el material no es más inteligible que otros. A mi siempre me cae la crítica de que es difícil, o que no se entiende, o que no podría ser popular, no es "easy listening"...¡mejor!. El hecho de que por su propia naturaleza conserve o cree un lugar, es muy importante. Parte de lo que me inspiró es esa idea permanente en Luis, de volcar un trabajo diferente al anterior y que a la vez tenga el mismo grado de intensidad o más si es posible. Por otro lado, me inspiró desde una separación amorosa, algunos viajes que hice o ver venir a los nietos. Ya tengo tres nietos en el transcurso de un año y es una perspectiva de la vida que hasta este momento no la había tenido muy en cuenta y ahora empezó a tener una importancia fundamental".
¿Quisiste volver un poco al sonido de Spinetta-Jade con este grupo con que editaste "Silver Sorgo", dejando atrás el sonido más crudo de trío de Los Socios del Desierto?
"Bueno, ya como Jade no podría ser, no sólo por la música que estábamos haciendo en ese momento, sino porque esta banda surge a partir de un trío y se le suma un teclado. Jade directamente partía con la idea de tener no uno, sino dos tecladistas y originalmente inclusive partía de la idea de que uno de los tecladistas tocara los bajos de sintetizador. Luego eso lo transformamos en un bajista, porque no había muchos músicos que les gustara hacer eso dentro de una banda. Creo que no se parece a Jade, pero tampoco podríamos decir que es tan distante, ya que yo soy el mismo, aunque no exactamente el mismo, pero gran parte del mismo. La orientación de los temas es otra, hay menos prominencia en la parte instrumental y está más basado en la fuerza del trío más un teclado. De todas maneras las temáticas que van cambiando y uno las va acomodando a esos rigores, lo va modificando las cosas para estar a gusto, para que el producto sea coherente".
En tu último disco en vivo "Spinetta En Obras", la inclusión del tema "Don't Bother Me" de Los Beatles compuesto por George Harrison se entiende como un homenaje. Pero me gustaría que profundizaras en el sentimiento que hay detrás, la idea de tomar esa canción que es la primera que Harrison puso en un disco de Los Beatles y en el fondo, ahondar en ese sentimiento y en tu relación con la música de Los Beatles.
"Mi vida está unida a la música de Los Beatles, porque crecí con ellos y son quizás la más grande fuente de inspiración que he tenido. Después del golpazo que significó la muerte de John Lennon, que en su momento formó como un vacío, no solamente en la música, sino que en todos lados, porque Lennon era un ser valiosísimo. Luego de ese vacío pasaron muchos años e imagínate ahora al fallecer Harrison, es como que existe un sentimiento de pena muy grande que inunda. Lo de Lennon ha sido una verdadera tragedia y ha sido además, un golpe terrible para la gente porque fue asesinado. En cambio lo de Harrison inspira como una especie de piedad normal que hay entre la gente, sin odio hacia alguien, no. El tipo que mató a Lennon se hizo odiar por toda la humanidad. Acá uno lo que ve es algo de lo cual es imposible de escapar, la trascendencia de la vida es así y tarde o temprano, todos nos vamos a encontrar en ese momento y pareciera como que un súper músico como ese no podría estar enfermo y no tener cura, y bueno, ahí te demuestra que todas de esas ideas que a veces se nos cruzan por la cabeza son ridículas, porque es una condición de la existencia morir, perecer. Más allá del evento de la muerte, la figura de Harrison es la de un músico notable, muy diferente a los dos grandes monstruos que tenía en su banda. Y hacer esa canción fue porque era una de las composiciones menos complicadas de Harrison y que es una canción hermosa, los tonos y la melodía. Elegí ese tema justamente porque es la primera canción que Harrison estrena con Los Beatles y el título también muy llamativo "No Me Molesten". Yo traté de reunir esos sentimientos sin darle demasiada... ya no lo canto ese tema... fue un momento de mucho sentimiento".
¿Qué estás escuchando hoy día, qué te llama la atención de todo lo que hay o crees que ya no hay cosas interesantes como hace 10 o 15 años atrás?
"Lo de siempre. Me sigue llamando la atención el último disco de Joni Mitchell con orquesta, "Both Sides Now", un álbum precioso. Esperando siempre alguna novedad de Stevie Wander, algunas cosas de Prince. Por supuesto que ahora estoy escuchando algo de John Scotfield, tampoco nunca dejo de escuchar a Bjork. Algo de Radiohead que me gusta mucho y los clásicos: Hendrix, Beatles, Zawinul, Herbie Hancock. Así como novedades, novedades, no estoy muy atraído hacia algo en particular. Me siguen gustando mucho las bandas negras de vocalistas, un poquito de música clásica, nada del otro mundo".

Y de la música en Argentina.
"Piazzola sí. No escucho rock. Escucho sí por las emisoras. Hay cosas buenas de Cerati con orquesta...
Lo último de Charly por ejemplo...
"No lo escuché, honestamente no te puedo dar una opinión, pero sé que tiene cosas buenas, es un disco que ha recibido buenas críticas, lo que para él es muy importante. También te diría de los Babasónicos como si hubieran progresado. Bandas como A.N.I.M.A.L. que me interesan no en sí por las composiciones o el estilo, pero sí por la destreza de los músicos. Con respecto a la música muy popular es un zaping constante lo mío, no me detengo en nada, a menos que sea algo brillante para mi. Entonces ahí sí que trato de conseguirme el disco, pero lo que pasa es que de pronto escuchás a un solista o una banda que son muy buenos, pero resulta que cuando conseguís el disco es esa canción y otra más y no justifica comprárselo. No soy de comprar muchos discos, pero siempre estoy entusiasmado con la mejor música posible. He visto mucha música en vivo en TV, conciertos de Hancock, de Keith Jarrett, de Marcus Miller, el mismo John Scotfield, Paco de Lucía, John Mclaughlin. Eso es como eterno, es uno el que no tiene la capacidad de asimilar tanto de esa gente, entonces mientras tanto uno combina con cosas de otro calibre, que son más banales. Yo creo que es un momento donde tiene que aparecer cosas buenas, pero no es un gran momento en la música popular. Está todo muy copado por una especie de dejadez estética, en el que solamente se apunta a producir un video que sea, como si fuera Jurassic Park, de algo que no tiene un peso musical que le corresponda. En la medida en que también hablo mucho así, tampoco me quiero sentir que discrimino música. Que haga cada uno lo que quiere y yo pongo lo que a mi me gusta".
Cuando apareció el disco "Exactas" fue como:"por fin un disco de Spinetta en vivo". La pregunta es si fue una circunstancia de los 90 y de este último período en donde editaste el Unplugged en MTV y el "San Cristóforo" más crudo y ahora "Spinetta en Obras". Un poco eso, por qué volver al formato de disco en vivo y por qué concentrarse en eso.
"Tengo en parte una respuesta. Creo que en las primeras épocas con Almendra, Pescado Rabioso e incluso con Invisible eran muy pocas las grabaciones que se hacían en vivo, ya ir a tocar era una movida bastante fuerte y grabar parecía que tenías que ser Los Beatles. En sí, la tecnología no era la misma, ahora es mucho más fácil grabar y supongo que la madurez de quienes tocamos ha producido el deseo de volcarlo en vivo y mostrarlo. En realidad en tantos discos, que no sé si son 33 o 32 o 35, cuatro o cinco disco en vivo no es nada".
¿Crees que tu hermoso disco "Kamikaze" fue una especie de adelanto a lo que fue después todo el "boom" de los shows acústicos?
"La verdad que no me había puesto a pensar en eso. No soy muy amigo de estar mirando para comparar, porque es algo que un músico no hace generalmente. Ir a ver lo que hice en determinada época y compararlo con lo que estoy haciendo ahora o cosas así no se me ocurre hacer. Pero en parte puede ser que sea un disco que está en esa tónica, como si fuera un disco acústico, pero con otros elementos además. Hay unas cuestiones electrónicas también en "Kamikaze" que la verdad me gustaría poder ver más de afuera para poder tener una visión".
¿Hay alguna razón detrás de esa reticencia que ahora has tenido con la prensa?
"Yo siempre estuve retraído con la prensa, sobre todo con la prensa que ahora está muy en boga en Argentina, prensa que yo la llamo retardada. Son retardados, la intención no es informar ni agradar, sino simplemente denostar y tratar de hacer un poco de sashimi de aquél pobre cristiano que anda con la pata floja. Ahí en ese van y le hacen un sashimi, nada más que los cocineros no son japoneses. Por eso allá en la Argentina hay todas unas condiciones con respecto a la prensa escrita, que la verdad que no me dan ganas de hablar con ningún medio. No obstante, a veces, hago la excepción y hablo con medios porque no quiero sentir que vivo en otro mundo. Hay una gran apetencia por saber qué estoy haciendo, qué pienso o inclusive de cosas que son más personales. Eso es para otra gente, yo no estoy apto, no me siento bien. Hay ciertos medios que directamente ya me propuse no hablar nunca con ellos debido al maltrato que he recibido permanentemente. No importa qué yo haga, siempre hay medios que están tratando de buscar o ridiculizar o poner en evidencia cosas que no tienen importancia. Digamos lo que no hacen con un político lo hacen con una persona común. No va con la música simplemente".
¿No has pensado editar otro libro de poesía como lo hiciste hace unos años?
"La verdad que sí. Inclusive en un momento quería hacer como una especie de... fue como un arranque que me agarró. Pensé que lo que escribía era más o menos piola y entonces podía poner todo junto y hacer un libro que nadie quiera comprar (risas). Hacer como una especie de diccionario Larousse, con una antología completa, porque acumulé mucho escrito honestamente. Después me pareció automáticamente que no era tan importante hacerlo, pero quizás algo aparezca de eso. Ahora estoy con un escritor, periodista también, que se llama Juan Carlos Diez y estamos preparando un libro que se basa en reportajes, como una especie de ensayo filosófico pero basado en los diálogos. Es decir, extrayendo de muchas muchas horas de conversación que constantemente nos reunimos, desde la época de "Fuego Gris" (1994), para poder sumar una cantidad de texto que provenga de los pensamientos filosóficos, no anecdotario ni cuestiones amarillistas. Tampoco se trata de compilar ni letras ni escritos, sino simplemente extrayendo de estos extensos diálogos ideas concretas que de alguna manera arrimen a un ensayo filosófico".